Acabo de leer la noticia de que un ladrón fue detenido después de que se conectara a su cuenta en Facebook desde el ordenador de la casa en la que robaba y no cerrara la sesión. El joven, de 19 años, entró a robar en una vivienda de la que se llevó dos anillos valorados en miles de dólares. Cuando la víctima llegó a su casa comprobó que le habían robado y que además habían dejando en su ordenador la sessión abierta de Facebook, con lo que la policía no tuvo problemas para identificar al asaltante.
Este caso me recuerda a otra noticia en la que un hombre asaltó un banco en Alaska después de haberse identificado para pedir el estado de su cuenta, o la de un ladrón violado por la mujer a la que intentaba robar.
Las redes sociales como Facebook son protagonistas de muchas de estas historias, como la de uno de los primeros artículos de otro de mis blogs, donde el dueño de un restaurante se sirvió de Facebook para localizar a unos clientes que se fueron sin pagar.



on Nov 24th, 2009 at 21:25
estos casos son demasiado buenos pero tambien demasiado estupidos¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡